miércoles, 23 de septiembre de 2026

BOSQUEJO “APRENDE A CONFIAR EN DIOS”

 


📖 Texto base: Proverbios 3:5

“Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia.”

🎯 Tema:

La verdadera confianza en Dios

🎯 Propósito:

Enseñar que confiar en Dios significa entregarle completamente nuestra vida, decisiones y circunstancias, aun cuando no comprendamos lo que Él está haciendo.


1. INTRODUCCIÓN

Vivimos en un mundo donde constantemente nos dicen:

  • “Confía en ti mismo.”
  • “Tú puedes resolverlo.”
  • “Sigue tu corazón.”
  • “Haz lo que creas correcto.”

Pero la Biblia nos presenta una perspectiva diferente.

Dios no nos dice simplemente: “Confía en ti mismo.”

Nos dice:

“Fíate de Jehová de todo tu corazón.”

Hay momentos en los que nuestra inteligencia no alcanza para comprender lo que sucede.

Hay problemas que no sabemos cómo resolver.

Hay puertas que se cierran y no entendemos por qué.

Hay oraciones que parecen no tener respuesta.

Y precisamente en esos momentos necesitamos aprender a confiar en Dios.

Pregunta para comenzar:

¿En quién estamos confiando realmente cuando llegan los problemas: en Dios o solamente en nuestra propia capacidad?


2. “FÍATE DE JEHOVÁ”

La primera enseñanza del versículo es muy clara:

Nuestra confianza debe estar puesta en Dios.

No dice:

“Fíate de tus circunstancias.”

No dice:

“Fíate de tus emociones.”

No dice:

“Fíate de lo que ves.”

Dice:

“Fíate de Jehová…”

A. Dios merece nuestra confianza

¿Por qué podemos confiar en Dios?

Porque Dios es:

  • Fiel.
  • Santo.
  • Bueno.
  • Poderoso.
  • Soberano.
  • Conocedor de todas las cosas.

Nosotros vemos solamente una parte de nuestra historia.

Dios ve el principio, el presente y el final.

Ilustración:

Un niño puede viajar en un automóvil sin saber exactamente hacia dónde va.

Él no conoce todas las carreteras.

No sabe qué curvas vienen.

No sabe qué camino tomará el conductor.

Pero puede descansar porque confía en quien conduce.

De la misma manera, nosotros muchas veces no conocemos el camino, pero podemos confiar en quien está guiando nuestra vida.


3. “DE TODO TU CORAZÓN”

Aquí encontramos algo muy importante.

El texto no dice:

“Fíate de Jehová con una parte de tu corazón.”

Dice:

“De todo tu corazón.”

Dios no quiere una confianza a medias.

A. No podemos confiar en Dios solamente cuando todo está bien

Es fácil decir:

“Dios es bueno”

cuando tenemos trabajo, salud, dinero y tranquilidad.

Pero la verdadera confianza se manifiesta cuando atravesamos dificultades.

Cuando podemos decir:

“Aunque no entiendo lo que está pasando, sigo confiando en Dios.”

B. Confiar completamente significa entregar nuestras áreas de preocupación

Hay personas que dicen:

“Dios, yo confío en ti.”

Pero continúan cargando aquello que supuestamente entregaron.

Le entregan a Dios el problema, pero después pasan toda la noche preocupados.

Le entregan el futuro, pero viven llenos de temor.

Le entregan una decisión, pero quieren controlar cada detalle.

Pregunta:

¿Qué área de tu vida todavía estás tratando de controlar tú?

Puede ser:

  • Tu familia.
  • Tu economía.
  • Tu futuro.
  • Una enfermedad.
  • Un problema familiar.
  • Una decisión.
  • Un sueño.
  • Una preocupación.

4. “NO TE APOYES EN TU PROPIA PRUDENCIA”

Aquí aparece la segunda parte del mensaje.

Dios no está diciendo que no debemos pensar.

La Biblia no condena la sabiduría.

El problema aparece cuando convertimos nuestra propia comprensión en nuestra única guía.

A. Nuestra perspectiva es limitada

Nosotros vemos el presente.

Dios ve mucho más allá.

Nosotros vemos el problema.

Dios también puede ver el propósito.

Nosotros vemos una puerta cerrada.

Dios puede estar preparando otra puerta.

Ejemplo bíblico: José

José recibió sueños de parte de Dios, pero después pasó por situaciones muy difíciles.

Fue:

  • Rechazado por sus hermanos.
  • Vendido.
  • Separado de su familia.
  • Acusado injustamente.
  • Encarcelado.

Si José hubiera juzgado su historia solamente por lo que estaba viviendo, probablemente habría pensado:

“Dios se olvidó de mí.”

Pero Dios estaba trabajando detrás de escena.

Finalmente José pudo reconocer el propósito de Dios.

📖 Génesis 50:20:

“Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien…”

Enseñanza:

Lo que nosotros interpretamos como el final, Dios puede estar utilizándolo como parte del proceso.


5. EL PELIGRO DE CONFIAR SOLAMENTE EN NUESTRA PROPIA SABIDURÍA

Cuando dejamos a Dios fuera de nuestras decisiones podemos cometer errores.

A. Podemos confundir una oportunidad con la voluntad de Dios

No todo lo que parece bueno necesariamente es lo que Dios quiere para nosotros.

B. Podemos tomar decisiones impulsivas

Las emociones pueden cambiar rápidamente.

Hoy podemos estar emocionados.

Mañana podemos estar desanimados.

Por eso nuestra vida necesita una dirección más firme que nuestras emociones.

C. Podemos desesperarnos cuando las cosas no salen como queremos

Cuando queremos controlar todo, cualquier cambio puede producir ansiedad, frustración y temor.

Pero cuando aprendemos a confiar en Dios podemos decir:

“Señor, no entiendo el camino, pero confío en ti.”


6. CONFIAR NO SIGNIFICA NO HACER NADA

Este punto es muy importante.

Confiar en Dios no significa sentarnos y esperar que Dios haga absolutamente todo mientras nosotros no hacemos nada.

La confianza verdadera produce obediencia.

Si confío en Dios:

  • Oro.
  • Busco su voluntad.
  • Estudio su Palabra.
  • Tomo decisiones responsables.
  • Camino en obediencia.
  • Espero su dirección.

Ejemplo:

Noé confió en Dios, pero tuvo que construir el arca.

Abraham confió en Dios, pero tuvo que salir de su tierra.

Moisés confió en Dios, pero tuvo que regresar a Egipto.

Los discípulos confiaron en Jesús, pero tuvieron que dejar sus redes y seguirlo.

La fe no elimina la acción; la fe dirige nuestra acción.


7. ¿CÓMO APRENDEMOS A CONFIAR EN DIOS?

1. A través de la oración

Cuando oramos dejamos de cargar solos nuestros problemas.

📖 Filipenses 4:6-7 nos enseña a presentar nuestras peticiones delante de Dios.

No solamente debemos hablarle a Dios de nuestros problemas.

También debemos aprender a escucharlo y buscar su dirección.


2. A través de la Palabra

Nuestros sentimientos pueden cambiar.

Las circunstancias pueden cambiar.

Pero la Palabra de Dios permanece.

Por eso necesitamos alimentar nuestra mente y nuestro corazón con las Escrituras.


3. Recordando lo que Dios ya ha hecho

Cuando llegue una nueva dificultad, recuerda las veces que Dios te ayudó anteriormente.

Haz memoria de sus respuestas.

Haz memoria de sus provisiones.

Haz memoria de las puertas que abrió.

Frase para predicar:

“Si Dios fue fiel ayer, podemos confiar en Él hoy y descansar en sus manos mañana.”


8. CUANDO NO ENTIENDAS, CONFÍA

Este puede ser uno de los puntos más fuertes de la predicación.

Hay momentos en los que no tendremos respuestas.

Quizá preguntaremos:

“¿Por qué Dios permitió esto?”

Y quizás no tendremos una respuesta inmediata.

Pero una cosa podemos decidir:

Seguir confiando en Dios.

La fe no siempre dice:

“Entiendo todo.”

Muchas veces la fe dice:

“No entiendo, pero sigo confiando.”

Ejemplo:

Pedro caminó sobre el agua mientras mantuvo sus ojos puestos en Jesús.

Cuando comenzó a mirar el viento y las circunstancias, comenzó a hundirse.

📖 Mateo 14:30

Muchas veces nuestro problema no es que Dios haya dejado de ser fiel.

Nuestro problema es que comenzamos a mirar demasiado las circunstancias y demasiado poco a Dios.


9. LA PROMESA DEL SIGUIENTE VERSÍCULO

Después de Proverbios 3:5 encontramos Proverbios 3:6:

“Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas.”

¡Qué hermosa promesa!

Primero:

Confía en Dios.

Después:

Reconócelo en todos tus caminos.

Y entonces:

Él enderezará tus veredas.

No significa que nunca tendremos dificultades.

Significa que podemos caminar confiando en que Dios dirige nuestros pasos.


10. APLICACIÓN PRÁCTICA

Pregúntale a la congregación:

¿Qué estás enfrentando actualmente que necesitas poner en las manos de Dios?

Tal vez alguien está diciendo:

“Estoy preocupado por mi familia.”

Confía en Dios.

“Estoy preocupado por mi economía.”

Confía en Dios.

“No sé qué decisión tomar.”

Busca a Dios.

“Estoy atravesando una prueba.”

No abandones tu fe.

“No entiendo por qué Dios permitió esto.”

Sigue confiando en Él.


11. TRES PREGUNTAS PARA LA CONGREGACIÓN

Puedes hacer una pausa y preguntar:

1. ¿En quién estoy confiando?

¿En Dios o solamente en mis propias capacidades?

2. ¿Qué estoy intentando controlar?

¿Qué situación todavía no he entregado completamente a Dios?

3. ¿Estoy dispuesto a obedecer aunque no entienda?

Porque muchas veces queremos entender primero para obedecer después.

Pero la fe nos enseña a obedecer aun cuando todavía no tenemos todas las respuestas.


12. CONCLUSIÓN

Proverbios 3:5 nos deja un mensaje sencillo pero profundo:

“Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia.”

No siempre entenderemos el camino.

No siempre tendremos las respuestas.

No siempre sabremos qué viene mañana.

Pero podemos conocer a Aquel que tiene nuestro mañana en sus manos.

Frase final:

“No necesitas conocer todo el camino para dar el siguiente paso; necesitas confiar en Aquel que conoce el camino completo.”


🙏 LLAMADO FINAL

Puedes decir:

“Hoy quiero preguntarte: ¿hay algo que llevas demasiado tiempo tratando de resolver con tus propias fuerzas?”

Quizás es una preocupación.

Quizás una decisión.

Quizás una situación familiar.

Quizás algo que nadie más conoce.

Hoy Dios te invita a confiar.

No solamente con una parte de tu corazón.

Con todo tu corazón.

Entrégale tus cargas.

Entrégale tus temores.

Entrégale tus planes.

Entrégale tu futuro.

Y dile:

“Señor, no entiendo todo lo que estás haciendo, pero decido confiar en ti.”


🙏 ORACIÓN FINAL

Padre celestial,

hoy reconocemos que muchas veces hemos querido caminar dependiendo solamente de nuestra propia sabiduría.

Perdónanos cuando hemos intentado controlar aquello que debíamos poner en tus manos.

Enséñanos a confiar en ti de todo corazón.

Cuando tengamos miedo, ayúdanos a confiar.

Cuando no entendamos, ayúdanos a confiar.

Cuando las puertas se cierren, ayúdanos a confiar.

Cuando atravesemos dificultades, ayúdanos a recordar que tú sigues siendo Dios.

Dirige nuestros pasos, nuestras decisiones, nuestras familias y nuestro futuro.

Que podamos vivir cada día recordando tu Palabra:

“Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia.”

En el nombre de Jesús.

Amén. 🙏

📌 Texto para memorizar

Proverbios 3:5-6

“Fíate de Jehová de todo tu corazón,
y no te apoyes en tu propia prudencia.
Reconócelo en todos tus caminos,
y él enderezará tus veredas.”

miércoles, 9 de septiembre de 2026

🔥 NO TE RINDAS HOY 🙏


Tal vez hoy estás cansado, preocupado y sientes que ya no puedes más. Pero recuerda algo: muchas veces estás más cerca de la victoria de lo que imaginas. 💪

No abandones el camino solamente porque hoy sea difícil. Respira, levántate y continúa. Lo que hoy parece imposible, mañana puede convertirse en tu mayor testimonio. 🙌✨

💬 ¿Tú también estás luchando por alcanzar una meta? Escribe “NO ME RINDO” en los comentarios.
❤️

lunes, 24 de agosto de 2026

Tema: El regreso de Jesucristo

 


Bosquejo detallado para una enseñanza

Tema: El regreso de Jesucristo
Propósito: Despertar en la iglesia la esperanza del regreso de Cristo, llamar a una vida de preparación y motivar a anunciar el evangelio a quienes todavía no han recibido a Jesús.

Frase central:

“Quiero que regreses y le digas a mi pueblo que regreso.”

Texto bíblico sugerido para acompañar la enseñanza: Juan 14:1-3; Hechos 1:9-11; 1 Tesalonicenses 4:13-18; Apocalipsis 21:1-4; Apocalipsis 22:12, 20.

Nota: El relato proporcionado corresponde al testimonio atribuido a Jesse Duplantis. Para la enseñanza, conviene presentar sus experiencias personales como testimonio, mientras que las doctrinas sobre el regreso de Cristo deben fundamentarse principalmente en las Escrituras.


I. INTRODUCCIÓN: UN MENSAJE QUE NO PODEMOS IGNORAR

El testimonio comienza con una experiencia extraordinaria que, según el relato, ocurrió en 1988. Después de esa experiencia, Jesse Duplantis afirma haber comprendido el cielo como una realidad y haber recibido un mensaje específico: “Diles que voy a regresar.”

El propósito del relato no es solamente describir el cielo, sino transmitir un mensaje de esperanza y urgencia.

Pregunta para comenzar:

Si Jesús regresara hoy, ¿estaríamos preparados para encontrarnos con Él?

Esta pregunta debe llevar a la congregación a examinar tres cosas:

  1. ¿Estoy preparado?

  2. ¿Estoy viviendo para Cristo?

  3. ¿Estoy hablando de Cristo a otros?

Idea clave:

La esperanza del regreso de Cristo no debe producir miedo en el creyente preparado; debe producir expectativa, santidad y deseo de anunciar el evangelio.


II. EL CIELO ES PRESENTADO COMO UNA REALIDAD

Según el testimonio, la experiencia llevó a su autor a comprender el cielo como un lugar real y tangible.

Describe:

El relato enfatiza que el cielo no es presentado simplemente como una idea abstracta, sino como una realidad gloriosa.

Aplicación

La vida presente es temporal, pero la esperanza del creyente está puesta también en la eternidad.

No fuimos creados solamente para vivir unos cuantos años en esta tierra. Tenemos una esperanza eterna en Cristo.

Pregunta:

¿Dónde está puesta nuestra esperanza: únicamente en lo que podemos ver o también en lo que Dios ha prometido?


III. EL CIELO ES UN LUGAR DE VIDA Y NO DE CORRUPCIÓN

Uno de los aspectos más llamativos del testimonio es la ausencia de deterioro.

Se describe que las flores no se marchitaban y que no había hojas secas.

La frase utilizada en el material es:

“Tampoco hay polvo en el cielo. Nada se rompe o corrompe allí.”

Enseñanza

Nuestro mundo está marcado por la corrupción y la muerte.

Aquí conocemos:

  • Enfermedad.

  • Dolor.

  • Vejez.

  • Separación.

  • Pérdidas.

  • Muerte.

  • Deterioro.

Pero la esperanza cristiana apunta hacia una realidad donde Dios finalmente eliminará el sufrimiento y la muerte.

Aplicación

No debemos permitir que las dificultades presentes nos hagan olvidar nuestra esperanza futura.

Lo que hoy nos hace llorar no tendrá la última palabra.


IV. EN EL CIELO NO HAY OSCURIDAD

El testimonio relata que no encontraba sombra porque todo estaba lleno de luz.

La explicación recibida fue:

“No hay oscuridad. Dios es luz.”

Esta imagen nos permite enseñar una verdad espiritual poderosa.

A. Dios es luz

La presencia de Dios representa:

  • Verdad.

  • Santidad.

  • Pureza.

  • Gloria.

  • Vida.

B. La oscuridad no tiene la última palabra

En nuestra vida podemos atravesar momentos de confusión, temor o dificultad.

Pero la esperanza del creyente está en Dios.

Aplicación

Cuando no entendamos el camino, debemos seguir confiando en Aquel que es la Luz.


V. LA PRESENCIA DE DIOS ES EL CENTRO DEL CIELO

El testimonio describe muchas cosas maravillosas:

  • Flores.

  • Montañas.

  • Ríos.

  • La Ciudad Santa.

  • El árbol de la vida.

  • El río de agua de vida.

Pero ninguna de estas cosas constituye el centro del mensaje.

El centro es Dios.

Y finalmente aparece Jesús.

El relato describe el momento en que el protagonista se encuentra delante de Él y cae a sus pies en adoración.

Enseñanza principal:

El mayor regalo del cielo no son las calles de oro, ni las flores, ni los ríos. El mayor privilegio es estar en la presencia de Dios y encontrarnos con Jesucristo.

Por eso nuestra esperanza no debe ser simplemente:

“Quiero ir al cielo.”

Debe ser:

“Quiero estar con Jesús.”


VI. EL ENCUENTRO CON JESÚS

Este es el punto culminante del testimonio.

Después de recorrer el lugar, llega el momento de presentarse delante de Jesús.

El relato describe a Cristo lleno de gloria, amor y ternura.

También destaca sus heridas en los pies.

Enseñanza

Las heridas de Jesús recuerdan el precio de nuestra redención.

La esperanza del cielo está conectada con la obra que Cristo realizó en la cruz.

No llegamos a Dios por nuestros propios méritos.

Llegamos por medio de Jesucristo.

Pregunta para la congregación:

¿Qué significa para nosotros que Jesús haya dado su vida para que nuestros pecados fueran perdonados?


VII. EL MENSAJE CENTRAL: “DILES QUE REGRESO”

Aquí llegamos al corazón de toda la enseñanza.

Según el testimonio, Jesús dijo:

“Quiero que regreses y le digas a mi pueblo que regreso.”

Esta declaración contiene un mandato.

No solamente dice: “Yo regreso”.

También dice:

“DILES.”

Eso significa comunicar el mensaje.


VIII. JESÚS REGRESARÁ

El regreso de Cristo es una de las grandes esperanzas de la fe cristiana.

Jesús prometió:

“Vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo.”
— Juan 14:3

Los ángeles también anunciaron:

“Este mismo Jesús... así vendrá como le habéis visto ir al cielo.”
— Hechos 1:11

Enseñanza

La primera venida de Jesús demuestra que Dios cumple sus promesas.

El testimonio expresa esta idea cuando dice:

“Vine; y regresaré.”

La iglesia no está esperando una posibilidad incierta.

Está esperando el cumplimiento de una promesa de Cristo.


IX. EL MENSAJE DEL REGRESO DE CRISTO DEBE PRODUCIR URGENCIA

El testimonio afirma que después de la experiencia existía una mayor urgencia por hablar de Jesús.

Esto nos enseña algo importante:

Si realmente creemos que Cristo volverá, no podemos permanecer indiferentes.

Debemos sentir urgencia por:

1. Evangelizar

Hay personas que todavía no conocen a Cristo.

2. Orar

Debemos interceder por familiares, amigos, vecinos y compañeros.

3. Vivir en santidad

Nuestra esperanza futura debe transformar nuestra conducta presente.

4. Servir

Mientras esperamos a Cristo, tenemos una misión que cumplir.

Frase para enfatizar:

“La espera de Cristo no es una excusa para quedarnos quietos; es una razón para trabajar mientras esperamos.”


X. JESÚS TIENE COMPASIÓN POR LOS QUE AÚN NO LO HAN RECIBIDO

El testimonio destaca repetidamente la compasión de Jesús por quienes todavía no lo han recibido como Salvador.

Este punto debe ocupar un lugar importante en la enseñanza.

Pregunta:

¿Tenemos nosotros la misma compasión por las personas que todavía están lejos de Dios?

Muchas veces vemos al pecador con juicio antes que con compasión.

Pero el mensaje presentado muestra el corazón misericordioso de Cristo.

Aplicación

Debemos mirar a las personas:

  • Con amor.

  • Con misericordia.

  • Con paciencia.

  • Con deseo de verlas salvas.

No anunciamos a Cristo porque somos mejores que los demás; anunciamos a Cristo porque nosotros también necesitamos de su gracia.


XI. EL CIELO DEBE CAMBIAR NUESTRA MANERA DE VIVIR EN LA TIERRA

La esperanza celestial no debe convertirnos en personas desconectadas de nuestra responsabilidad presente.

Al contrario.

Porque esperamos a Cristo:

Debemos vivir correctamente.

Porque esperamos la eternidad:

Debemos aprovechar nuestro tiempo.

Porque Cristo volverá:

Debemos anunciar el evangelio.

Porque Jesús murió por nosotros:

Debemos entregarle nuestra vida.


XII. ¿ESTAMOS PREPARADOS?

Esta debe ser una de las partes más importantes de la enseñanza.

No basta con decir:

“Cristo viene.”

Tenemos que preguntarnos:

“¿Estoy preparado para su venida?”

Podemos hacer un examen espiritual:

1. ¿He recibido verdaderamente a Cristo?

2. ¿Estoy caminando con Él?

3. ¿Hay algo que necesito entregar a Dios?

4. ¿Estoy viviendo una vida de obediencia?

5. ¿Estoy compartiendo el evangelio?

6. ¿Estoy esperando a Cristo con esperanza o estoy completamente absorbido por las cosas de este mundo?


XIII. NO DEBEMOS PERDER EL PROPÓSITO DEL MENSAJE

El material termina señalando que las personas deben confiar plenamente en Jesús como Señor de sus vidas.

Este es el punto fundamental.

El propósito no debe ser solamente despertar curiosidad sobre:

  • Cómo es el cielo.

  • Cómo son sus calles.

  • Cómo son sus flores.

  • Cómo es la Ciudad Santa.

El propósito es llevarnos a Jesús.

La pregunta no es:

“¿Cómo será el cielo?”

La pregunta más importante es:

“¿Conozco a Jesús?”

Porque nuestra esperanza eterna está relacionada con Él.


XIV. CUATRO RESPUESTAS QUE DEBEMOS DAR AL MENSAJE

1. CREER

Creer en la promesa de Cristo.

2. PREPARARNOS

Vivir una vida entregada al Señor.

3. ANUNCIAR

Decirle a otros que Jesús salva y que Él volverá.

4. ESPERAR

Vivir con esperanza y expectativa.


XV. CONCLUSIÓN: EL MENSAJE QUE DEBEMOS LLEVAR

Todo el testimonio puede resumirse en una frase:

“DILES QUE VUELVO PRONTO.”

No se trata solamente de una frase bonita.

Es un llamado a la iglesia.

Cristo viene.

Por eso:

  • Prepárate.

  • Permanece firme.

  • Vive en santidad.

  • No pierdas la esperanza.

  • Anuncia el evangelio.

  • Habla de Jesús.

  • Ayuda a otros a prepararse.


🔥 LLAMADO FINAL

Imaginemos por un momento que hoy escucháramos:

“¡Cristo viene!”

¿Qué haríamos?

¿Correríamos a buscar a alguien?

¿Pediríamos perdón?

¿Buscaríamos a Dios?

¿Nos arrepentiríamos?

¿Le hablaríamos a nuestra familia de Jesús?

La realidad es que no necesitamos saber exactamente cuándo regresará Cristo para comenzar a prepararnos.

Debemos estar preparados todos los días.

Y mientras esperamos, tenemos una misión:

DECIRLE AL MUNDO QUE JESÚS SALVA, QUE JESÚS PERDONA Y QUE JESÚS VOLVERÁ.

Frase final para repetir con la congregación:

LÍDER: ¿Qué mensaje tenemos que anunciar?

IGLESIA: ¡JESÚS VIENE!

LÍDER: ¿Qué debemos hacer?

IGLESIA: ¡ESTAR PREPARADOS!

LÍDER: ¿Qué debemos decirle al mundo?

IGLESIA: ¡DILES QUE JESÚS VUELVE PRONTO!

Oración final sugerida

“Señor Jesús, gracias por la esperanza de tu regreso. Ayúdanos a vivir preparados, con un corazón limpio y una fe firme. Danos compasión por quienes todavía no te conocen. Pon en nuestros labios las palabras correctas para anunciar tu evangelio. Que no nos distraigamos con las cosas de este mundo y olvidemos que nuestra verdadera esperanza está en ti. Ayúdanos a esperar tu venida trabajando, sirviendo, orando y anunciando tu nombre. Amén.”

domingo, 23 de agosto de 2026

TEMA: ¿POR QUÉ NO ESTÁS HACIENDO NADA?

 


El llamado urgente a interceder por las almas perdidas

Texto base: Ezequiel 22:30

“Y busqué entre ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese en la brecha delante de mí por la tierra…”

Textos de apoyo:


1. INTRODUCCIÓN

Vivimos en una generación que tiene muchas cosas que hacer, pero pocas personas dispuestas a ponerse en la brecha por otros.

Tenemos tiempo para muchas actividades:

  • Trabajar.

  • Estudiar.

  • Ver televisión.

  • Utilizar las redes sociales.

  • Hablar con amigos.

  • Resolver nuestros propios problemas.

Pero debemos hacernos una pregunta seria:

¿Cuánto tiempo estamos dedicando a orar por las personas que todavía no conocen a Cristo?

La historia titulada “¿Por qué no estás haciendo nada?” presenta una escena impactante: una persona observa cómo multitudes son juzgadas y, finalmente, el Señor le pregunta:

“¿Por qué no estás haciendo nada?”

La enseñanza central no debe ser tomada como una revelación doctrinal acerca del juicio o del infierno, sino como una poderosa ilustración que nos lleva a una pregunta bíblica:

¿Estamos haciendo algo por las almas que necesitan a Cristo?


I. HAY UNA REALIDAD ESPIRITUAL QUE NO PODEMOS IGNORAR

Texto: Lucas 19:10

“Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.”

Jesús vino precisamente por los perdidos.

La iglesia no existe solamente para reunirse dentro de cuatro paredes.

La iglesia existe también para:

  • Anunciar el evangelio.

  • Interceder.

  • Hacer discípulos.

  • Mostrar el amor de Cristo.

  • Buscar a quienes están lejos de Dios.

A. Hay personas que necesitan escuchar

Romanos 10:14 plantea una pregunta fundamental:

“¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído?”

No podemos asumir que todos conocen verdaderamente el evangelio.

B. Hay personas que están caminando sin Cristo

Algunas personas sonríen exteriormente, pero espiritualmente están vacías.

Otros tienen dinero, pero no tienen paz.

Otros tienen familia, pero viven en soledad.

Otros tienen éxito, pero no tienen esperanza.

C. El problema es que muchas veces nosotros lo sabemos… y no hacemos nada

Aquí aparece la pregunta:

¿POR QUÉ NO ESTÁS HACIENDO NADA?


II. JESÚS NOS ENSEÑÓ A VER A LAS PERSONAS CON COMPASIÓN

Texto: Mateo 9:36

“Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas…”

Jesús no solamente veía multitudes.

Jesús veía personas.

Nosotros podemos mirar una multitud y ver números.

Jesús veía:

  • Familias.

  • Padres.

  • Madres.

  • Jóvenes.

  • Niños.

  • Personas heridas.

  • Personas necesitadas de salvación.

A. La intercesión comienza cuando aprendemos a mirar

Mientras no veamos la necesidad espiritual de las personas, difícilmente sentiremos carga por ellas.

B. El corazón de Jesús debe convertirse en nuestro corazón

Pablo dijo en Romanos 10:1:

“El anhelo de mi corazón, y mi oración a Dios por Israel, es para salvación.”

Pablo tenía un deseo:

Que las personas fueran salvas.


III. EL PROBLEMA NO ES QUE NO HAYA NECESIDAD, SINO QUE FALTAN OBREROS

Texto: Mateo 9:37-38

“A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos.”

Jesús no dijo:

“La mies es poca.”

Dijo:

“La mies es mucha.”

El problema está en los obreros.

Y después Jesús dijo:

“Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies.”

Observemos algo:

Antes de pedir que salgamos, Jesús nos manda a orar.

La oración prepara nuestros corazones para la misión.


IV. DIOS ESTÁ BUSCANDO PERSONAS QUE SE PONGAN EN LA BRECHA

Texto: Ezequiel 22:30

“Y busqué entre ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese en la brecha delante de mí…”

Una persona que se pone en la brecha es alguien que decide:

“Yo voy a interceder por otros.”

¿Qué significa estar en la brecha?

Significa:

  • Orar cuando otros no oran.

  • Clamar cuando otros permanecen indiferentes.

  • Interceder por familiares.

  • Interceder por amigos.

  • Interceder por vecinos.

  • Interceder por compañeros de trabajo.

  • Interceder por nuestra comunidad.

  • Interceder por nuestra nación.

La pregunta no es solamente:

“¿Quién necesita oración?”

La pregunta también es:

“¿Quién está dispuesto a orar?”


V. LA ORACIÓN POR LOS PERDIDOS NO PUEDE SER SUPERFICIAL

En el relato, al principio la oración era débil.

Después, al reconocer que aquellas personas eran conocidas, amigos y familiares, la oración comenzó a ser más intensa.

Esto nos enseña algo:

Cuando comprendemos el valor de un alma, cambia nuestra manera de orar.

Santiago 5:16 declara:

“La oración eficaz del justo puede mucho.”

No se trata simplemente de repetir palabras.

Se trata de:

  • Carga espiritual.

  • Perseverancia.

  • Fe.

  • Intercesión.

  • Dependencia de Dios.

Pregunta para la iglesia:

¿Cuándo fue la última vez que lloraste delante de Dios por alguien que necesita salvación?


VI. NO DEBEMOS ESPERAR A QUE SEA DEMASIADO TARDE

Texto: Isaías 55:6

“Buscad a Jehová mientras puede ser hallado…”

La Biblia presenta la vida presente como una oportunidad para responder a Dios.

Mientras una persona está viva:

Hay oportunidad de arrepentimiento.

Por eso debemos hablar.

Por eso debemos orar.

Por eso debemos evangelizar.

Por eso debemos aprovechar las oportunidades.

A. No sabemos cuánto tiempo tenemos

No sabemos cuánto tiempo tendrá una persona para escuchar el evangelio.

B. No sabemos cuándo cambiarán las circunstancias

Hoy puede ser el momento adecuado para hablarle de Cristo.

C. No debemos postergar nuestra obediencia

Muchas veces decimos:

“Después le hablaré.”

“Después voy a orar por él.”

“Algún día le compartiré el evangelio.”

Pero el “después” no está garantizado.


VII. EL INTERCESOR DEBE ENTENDER QUE LA BATALLA ES ESPIRITUAL

Texto: Efesios 6:12

“Porque no tenemos lucha contra sangre y carne…”

Las personas no son nuestro enemigo.

Nuestro llamado es amar a las personas y combatir espiritualmente mediante la oración.

Por eso debemos orar:

  • Por la salvación.

  • Por la convicción del pecado.

  • Por corazones arrepentidos.

  • Por oportunidades para compartir el evangelio.

  • Por protección espiritual.

  • Por familias.

  • Por jóvenes.

  • Por matrimonios.

  • Por quienes se han apartado de Dios.


VIII. ORAR POR LOS PERDIDOS TAMBIÉN SIGNIFICA ESTAR DISPUESTOS A ACTUAR

Aquí está uno de los grandes peligros:

Podemos orar mucho y hacer poco.

La oración verdadera debe producir obediencia.

Santiago 2:17 nos recuerda que la fe sin obras está muerta.

Si estamos orando:

“Señor, salva a mi vecino”, quizá Dios quiere que tú seas quien toque su puerta.

Si estamos orando:

“Señor, salva a mi familia”, quizá Dios quiere utilizar tu testimonio.

Si estamos orando:

“Señor, salva a los jóvenes”, quizá Dios quiere que tú inviertas tiempo en ellos.

La pregunta vuelve a aparecer:

¿POR QUÉ NO ESTÁS HACIENDO NADA?

Tal vez Dios ya te mostró qué hacer.


IX. DIOS QUIERE LEVANTAR UNA GENERACIÓN DE INTERCESORES

La historia termina con una declaración acerca de una generación de intercesores.

Aunque debemos distinguir claramente entre el relato y la Escritura, la Biblia sí enseña el llamado a la intercesión.

1 Timoteo 2:1-4

Pablo exhorta a que se hagan:

  • Rogativas.

  • Oraciones.

  • Peticiones.

  • Acciones de gracias.

Y luego presenta una razón:

Dios quiere que todos sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad.

Esto debe convertirse en una carga de la iglesia.


X. ¿CÓMO CONVERTIRNOS EN INTERCESORES?

1. Haz una lista de personas

Escribe nombres concretos.

No solamente digas:

“Señor, salva a todos.”

Di:

“Señor, te presento a Juan.”

“Te presento a María.”

“Te presento a mis hijos.”

“Te presento a mis vecinos.”

“Te presento a mis compañeros.”

2. Ora diariamente por ellos

No ores solamente una vez.

Persevera.

3. Pide oportunidades para compartir a Cristo

Colosenses 4:3 enseña a orar por oportunidades para anunciar el evangelio.

4. Sé un testimonio

Tu vida puede abrir una puerta para que alguien escuche.

5. Habla de Jesús

No escondas el evangelio.

6. Invita a las personas a acercarse a Dios

Una invitación puede convertirse en una oportunidad divina.


XI. TRES PREGUNTAS QUE DEBEMOS HACERNOS

1. ¿A QUIÉN ESTOY ORANDO?

¿Puedes mencionar nombres?

2. ¿POR QUIÉN ESTOY INTERCEDIENDO?

¿Hay alguien que esté en tu corazón?

3. ¿QUÉ ESTOY HACIENDO PARA QUE ESA PERSONA CONOZCA A CRISTO?

Porque el llamado no es solamente sentir compasión.

El llamado es actuar.


XII. EL EJEMPLO SUPREMO ES JESÚS

Jesús no solamente habló de las almas.

Jesús vino por las almas.

No solamente enseñó sobre el sacrificio.

Jesús se entregó en la cruz.

No solamente dijo que amaba al mundo.

Demostró su amor.

Juan 3:16 declara:

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito…”

La cruz nos muestra cuánto valor tiene para Dios la salvación.


XIII. LLAMADO FINAL

Hoy Dios puede estar haciéndonos la misma pregunta:

“¿POR QUÉ NO ESTÁS HACIENDO NADA?”

No es una pregunta para condenarnos.

Es una pregunta para despertarnos.

Hay personas por las que debemos orar.

Hay personas a quienes debemos hablarles.

Hay personas que necesitan escuchar el evangelio.

Hay familias que necesitan ver a Cristo en nosotros.

Hay jóvenes que necesitan esperanza.

Hay personas heridas que necesitan conocer el amor de Dios.

La pregunta es:

¿Quién se pondrá en la brecha?


CONCLUSIÓN

Ezequiel 22:30 presenta una escena estremecedora:

“Y busqué entre ellos hombre…”

Dios estaba buscando a alguien.

No necesariamente a una multitud.

A alguien dispuesto.

Alguien que dijera:

“Aquí estoy, Señor.”

Alguien que dijera:

“Yo voy a orar.”

“Yo voy a interceder.”

“Yo voy a hablar de Cristo.”

“Yo voy a buscar al perdido.”

“Yo me voy a poner en la brecha.”


LLAMADO A LA INTERCESIÓN

Invita a la congregación a ponerse de pie.

Pide que cada persona piense en tres nombres:

  1. Un familiar.

  2. Un amigo.

  3. Una persona que todavía no conoce a Cristo.

Después di:

“Hoy no vamos a orar por personas en general. Vamos a llamar sus nombres delante de Dios.”

Haz una oración de intercesión por:

  • Salvación.

  • Arrepentimiento.

  • Restauración.

  • Familias.

  • Jóvenes.

  • Personas alejadas de Dios.

  • Oportunidades para evangelizar.

  • Una iglesia comprometida con la Gran Comisión.


FRASE CENTRAL PARA LA PREDICACIÓN

“NO FUIMOS LLAMADOS A SER ESPECTADORES DE LA NECESIDAD; FUIMOS LLAMADOS A PONERNOS EN LA BRECHA.”

Y cerrar con:

¿POR QUÉ NO ESTÁS HACIENDO NADA?

ORA. INTERCEDE. HABLA DE CRISTO. ACTÚA.

sábado, 22 de agosto de 2026

TEMA: “JEHOVÁ PELEARÁ POR VOSOTROS” ÉXODO 14:14

 


Texto base: Éxodo 14:14

Tema: Dios pelea nuestras batallas
Propósito: Enseñar que, cuando enfrentamos situaciones que parecen imposibles, debemos confiar en Dios y permanecer firmes en Él.

Introducción

El pueblo de Israel se encontraba frente al Mar Rojo. Detrás de ellos venía el ejército de Faraón y delante de ellos había un obstáculo aparentemente imposible de atravesar.

Humanamente hablando, no había salida.

Pero Moisés declaró una de las palabras más poderosas de la Biblia:

“Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos.”

Esta palabra nos recuerda que nuestra victoria no siempre depende de nuestra fuerza, sino de nuestra confianza en Dios.


I. HAY MOMENTOS EN LOS QUE PARECE QUE NO EXISTE UNA SALIDA

Éxodo 14:10-12

Israel estaba atrapado entre el mar y el ejército egipcio.

Situaciones que pueden hacernos sentir atrapados:

  • Problemas económicos.

  • Enfermedades y dificultades familiares.

  • Crisis espirituales.

  • Problemas que no podemos resolver.

  • Puertas que parecen cerradas.

  • Momentos en los que no sabemos qué decisión tomar.

Lección: Que no veamos una salida no significa que Dios no tenga una.

Lo que para Israel era un mar imposible de atravesar, para Dios era simplemente el escenario de un milagro.


II. DIOS NOS LLAMA A NO TENER MIEDO

Éxodo 14:13

Moisés dijo:

“No temáis; estad firmes, y ved la salvación que Jehová hará hoy con vosotros.”

El miedo puede hacernos:

  • Tomar decisiones equivocadas.

  • Perder la esperanza.

  • Cuestionar las promesas de Dios.

  • Mirar más el problema que al Señor.

Pero Dios le dijo a Israel: “No temáis.”

La fe no significa que no exista el problema.

La fe significa que creemos que Dios es mayor que el problema.


III. HAY MOMENTOS EN LOS QUE DEBEMOS APRENDER A ESTAR FIRMES

“Estad firmes…” — Éxodo 14:13

Estar firmes significa:

  • No abandonar nuestra fe.

  • No regresar a la esclavitud del pasado.

  • No rendirnos ante la dificultad.

  • Seguir confiando aunque todavía no veamos el milagro.

Israel tenía que permanecer firme antes de ver abrirse el Mar Rojo.

No siempre veremos primero el milagro para después creer.

Muchas veces debemos creer primero y después veremos lo que Dios hará.


IV. JEHOVÁ PELEA BATALLAS QUE NOSOTROS NO PODEMOS PELEAR

Éxodo 14:14

“Jehová peleará por vosotros…”

Esta es la parte central del mensaje.

Hay batallas que podemos enfrentar con esfuerzo, disciplina y decisiones correctas.

Pero también existen situaciones que están fuera de nuestro control.

En esos momentos debemos reconocer:

“Señor, yo no puedo, pero Tú sí puedes.”

Dios conoce:

  • Lo que estás enfrentando.

  • Lo que te preocupa.

  • Lo que otros no saben de ti.

  • Las lágrimas que has derramado.

  • Las batallas que has peleado en silencio.

Y Él sigue siendo Dios en medio de tu dificultad.


V. “Y VOSOTROS ESTARÉIS TRANQUILOS”

La tranquilidad de la que habla este pasaje no significa ausencia de problemas.

Significa confianza en Dios en medio del problema.

Podemos tener paz porque sabemos quién tiene el control.

Filipenses 4:6-7 nos enseña a presentar nuestras peticiones delante de Dios y confiar en su paz.

Cuando Dios está al frente:

  • El miedo no tiene la última palabra.

  • El enemigo no tiene la última palabra.

  • Las circunstancias no tienen la última palabra.

  • El fracaso no tiene la última palabra.

Dios tiene la última palabra.


VI. DIOS ABRIÓ EL MAR CUANDO ISRAEL NO PODÍA HACERLO

Éxodo 14:21-22

Moisés extendió su mano y Dios abrió el Mar Rojo.

Israel caminó por tierra seca.

Lo imposible se convirtió en camino.

Esto nos enseña tres cosas:

1. Dios puede abrir caminos donde no existen.

2. Dios puede convertir obstáculos en testimonios.

3. Dios puede usar nuestra crisis para manifestar su poder.

El Mar Rojo que parecía ser el final terminó siendo el camino hacia la libertad.


VII. EL MISMO DIOS SIGUE SIENDO PODEROSO HOY

El Dios que abrió el Mar Rojo no ha cambiado.

Quizá hoy estés frente a tu propio “Mar Rojo”.

Tal vez digas:

“No sé qué hacer.”

Dios te dice:

“Confía en mí.”

Tal vez digas:

“No encuentro una salida.”

Dios puede responder:

“Yo puedo abrir camino.”

Tal vez digas:

“Esta batalla es demasiado grande para mí.”

Recuerda:

“Jehová peleará por vosotros.”


Conclusión

Israel tenía el mar delante y al ejército egipcio detrás.

No podía avanzar por sus propias fuerzas.

Pero cuando parecía que todo estaba perdido, Dios intervino.

Hoy podemos aprender de Israel:

No tengas miedo.

Permanece firme.

Confía en Dios.

No abandones tu fe.

Y recuerda siempre:

“Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos.”

Éxodo 14:14


Llamado final

Quizá estás atravesando una batalla que no puedes resolver.

Hoy Dios te invita a dejar de confiar únicamente en tus propias fuerzas y poner tu situación en sus manos.

No te rindas frente al Mar Rojo.

El Dios que abrió el mar todavía puede abrir caminos.

Frase para cerrar:

“Cuando tus fuerzas terminan, el poder de Dios comienza a manifestarse.”

🙏 TEMA PRINCIPAL: “PON A DIOS PRIMERO Y CONFÍA EN SU PROVISIÓN”

  📖 Texto base: Mateo 6:33 “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.” 🌿 Introdu...