Subtítulo: Cómo mantener el amor ardiendo en un mundo hostil Texto Base: San Mateo 24:12-13
"Y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará. Mas el que persevere hasta el fin, este será salvo."
I. Introducción: El Peligro Invisible
A. El enfoque equivocado
Generalmente, cuando leemos Mateo 24, nos enfocamos en las señales externas: terremotos, guerras, pestes. Nos asustamos por lo que vemos en las noticias.
Sin embargo, Jesús señala una amenaza interna mucho más peligrosa que una guerra: la pérdida del amor.
B. La paradoja actual
Nunca hemos estado más "conectados" digitalmente, pero nunca hemos estado tan distantes emocionalmente.
Idea Central: El mayor triunfo de las tinieblas en los últimos tiempos no es destruir los edificios de la iglesia, sino endurecer el corazón de la iglesia.
II. El Diagnóstico: ¿Por qué se enfría el amor? (v. 12)
Jesús da una causa y un efecto: "Por haberse multiplicado la maldad (causa) -> el amor se enfriará (efecto)".
A. El impacto de la "Maldad" (Anomia)
La palabra griega es anomia, que significa desprecio por la ley o desenfreno.
Cuando vemos injusticia, corrupción y violencia diaria, el mecanismo de defensa natural del humano es la autoprotección.
Ilustración: Como un médico en una zona de guerra que ve tanto dolor que deja de sentir para poder seguir trabajando. Nos volvemos cínicos. Decimos: "¿Para qué ayudar si nada cambia?" o "Mejor no me meto, es peligroso".
B. El proceso de enfriamiento
No sucede de la noche a la mañana. Es gradual.
Primero nos indignamos.
Luego nos acostumbramos.
Finalmente, nos volvemos indiferentes.
La indiferencia es lo opuesto al amor (no es el odio, es la apatía).
III. El Desafío: Perseverar en el Amor (v. 13)
Jesús dice: "Mas el que persevere hasta el fin...". En este contexto, perseverar no es solo "aguantar" o "sobrevivir", es seguir amando a pesar de todo.
A. El amor como resistencia
Amar en tiempos de paz es fácil; cualquiera lo hace.
Amar en tiempos de "maldad multiplicada" es un acto de guerra espiritual.
Romanos 12:21: "No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal." Si permites que la maldad del mundo te amargue, el mal te ha vencido.
B. La identidad del cristiano
Jesús dijo en Juan 13:35 que nos conocerían por el amor, no por nuestras profecías ni por nuestros templos grandes.
Si la iglesia pierde su compasión por el perdido, el necesitado y el herido, pierde su esencia. Nos convertimos en "metales que resuenan" (1 Corintios 13).
IV. La Aplicación: ¿Cómo mantener el fuego encendido?
Si el clima mundial es "frío", necesitamos una fuente de calor externa. No podemos fabricar este amor nosotros mismos.
1. Acércate a la Hoguera (Intimidad con Dios)
El amor humano se agota, el amor de Dios (Ágape) es inagotable.
Necesitamos recargar el amor diariamente en la oración. No podemos dar lo que no tenemos. "Nosotros amamos a él, porque él nos amó primero" (1 Juan 4:19).
2. Practica el "Micro-Amor" (Acciones concretas)
Ante los problemas mundiales gigantes, nos paralizamos. La solución es actuar en lo pequeño.
No puedes arreglar el mundo entero, pero puedes ayudar a una persona hoy.
Predicar el evangelio, dar un plato de comida, escuchar a alguien angustiado. La acción rompe la parálisis del miedo.
3. Protege tu Fuente de Información (Sanidad mental)
Si consumes 5 horas de noticias trágicas y solo 5 minutos de Biblia, tu corazón se llenará de temor, no de fe.
Filtra lo que ves para no intoxicar tu espíritu.
V. Conclusión y Llamado
A. Resumen El mundo está gritando odio, división y sálvese quien pueda. La profecía se cumple: el amor de muchos se está enfriando. Pero tú no eres "muchos". Tú eres discípulo de Jesús.
B. Llamado al Altar
Llamar a aquellos que se sienten "quemados" (burnout), cínicos o decepcionados de la gente.
Orar para que el Espíritu Santo quite la "costra" de indiferencia y vuelva a darnos un corazón de carne.
Oración final: "Señor, que la maldad del mundo no cambie mi corazón. Que yo sea luz donde hay tinieblas y calor donde hay frío."




