viernes, 21 de noviembre de 2025

Tema: ¿Quién es el Rey de Gloria?


Texto Base:
Salmos 24


Introducción

El Salmo 24 es un himno poderoso que exalta la majestad de Dios como Creador, Gobernante y Rey victorioso. Se cree que David lo escribió cuando llevaba el arca del pacto a Jerusalén (2 Samuel 6), mostrando la celebración del pueblo al recibir la presencia de Dios.

Este salmo nos recuerda tres verdades fundamentales:

  1. Dios es el dueño de todo.

  2. Solo los limpios de manos y puros de corazón pueden acercarse a Él.

  3. El Rey de Gloria merece nuestra adoración y plena entrega.

Hoy veremos qué significa abrirle las puertas de nuestra vida al Rey de Gloria.


I. Jehová, el Dueño de Todo (Salmo 24:1–2)

A. El fundamento de la creación

  • “De Jehová es la tierra y su plenitud, el mundo y los que en él habitan” (v. 1).

  • Dios no solo creó, sino que posee lo que creó.

B. Él estableció todo con propósito

  • “Porque él la fundó sobre los mares” (v. 2).

  • Aunque las aguas representan caos en la mentalidad hebrea, Dios demuestra que su dominio es absoluto.

Aplicación:

  • Nada nos pertenece realmente. Todo lo que somos y tenemos es prestado.

  • Vivamos con gratitud y administración responsable.


II. ¿Quién Puede Estar en Su Presencia? (Salmo 24:3–6)

A. La pregunta clave

  • “¿Quién subirá al monte de Jehová?” (v. 3).

  • No cualquiera puede estar delante del Rey Santo.

B. Los requisitos espirituales (v. 4)

  1. Manos limpias – conducta santa, acciones correctas.

  2. Corazón puro – intenciones limpias, sinceridad en lo interno.

  3. No haber elevado su alma a cosas vanas – sin idolatrías ni falsas prioridades.

  4. Ni jurado con engaño – integridad en palabras.

C. La recompensa del que busca a Dios (v. 5–6)

  • “Bendición… justicia del Dios de salvación.”

  • Los que buscan a Dios no quedan vacíos: reciben dirección, favor y justicia.

Aplicación:

  • Dios no busca religiosos, sino corazones genuinos.

  • Permítamosle examinar nuestras manos (acciones) y corazón (intenciones).

  • Vivamos una fe auténtica en lo secreto y en lo público.


III. El Rey de Gloria que Entra Triunfante (Salmo 24:7–10)

A. Una invitación a abrir las puertas

  • “Alzad, oh puertas, vuestras cabezas…” (v. 7).

  • En la antigüedad, levantar puertas implicaba recibir a un rey conquistador.

  • Hoy representa abrir nuestro corazón.

B. ¿Quién es el Rey de Gloria?

  1. Jehová fuerte y valiente (v. 8).

  2. Poderoso en batalla – Él pelea por nosotros.

  3. Jehová de los ejércitos (v. 10) – Señor de toda autoridad.

C. La insistencia del salmista

  • Repite dos veces la pregunta: “¿Quién es este Rey de Gloria?”

  • Para que nadie dude quién está entrando: ¡Es el Señor Todopoderoso!

Aplicación:

  • Cristo quiere entrar a nuestra vida no como invitado, sino como Rey.

  • Abrir las puertas implica obediencia, rendición total y permitir que Él gobierne nuestra familia, prioridades y decisiones.


Conclusión

Salmo 24 nos llama a reconocer tres grandes verdades:

  1. Todo pertenece a Dios.

  2. Él demanda pureza de vida para acercarnos a su presencia.

  3. Jesús, el Rey de Gloria, quiere entrar y reinar en nosotros.

Si hoy levantamos las puertas de nuestro corazón, veremos al Rey de Gloria entrar con poder, paz y victoria.


Oración Final

“Señor, gracias por recordarnos que Tú eres el dueño de todo. Hoy rendimos nuestras vidas delante de Tu presencia. Límpianos, purifica nuestras manos y corazón, y quita toda idolatría o engaño de nuestro interior. Te abrimos las puertas de nuestra vida, de nuestra familia y de todo lo que somos. Entra, Rey de Gloria, y reina con poder y autoridad. Te reconocemos como nuestro Señor fuerte y valiente. Gracias por tu victoria y tu gracia.

En el nombre de Jesús. Amén.” 

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